La Torre de los Ángeles

domingo, 16 de marzo de 2008

Últimamente he tenido esto un tanto abandonado pero lo cierto es que no hay grandes novedades que contar y aunque he tenido un par de batallas (victoriosas para los hijos del León, por cierto) no he llevado cámara ni iba con intención de hacer informe. De todas formas comento un par de novedades y luego describiré un poco mi reciente batalla contra sororitas.

De novedades como ya he dicho bien poco. Ha salido la
BG 111 pero entera dedicada a condes vampiro así que ni me va ni me viene. Por otra parte, ya se puede hechar el ojo por venta directa (por la inglesa al menos) a las cajas de ejército de demonios versión Fantasy y 40k. Poco más puedo contar de este tema, a ver si van saliendo más novedades... Por cierto, aprovecho para pedir un poco de participación, que por responder de vez en cuando no pasa nada . Si alguien tiene que añadir a lo que voy escribiendo o quiere colaborar de cualquier manera, toda ayuda es bienvenida.

Bueno, vamos ahora a lo divertido: la batalla contra las hermanas de batalla (valga la redundancia ). La cosa se planteaba con una mesa medio vacía (mi flanco derecho era casi un desierto con un pantano por ahí en medio perdido) y 1500 puntos por bando.

Yo llevaba una lista más o menos típica de las mías: capellán con retros y 10 marines de asalto (arma de energía y dos pistolas de plasma inclusive), dos escuadras tácticas (cañón láser para ambas y luego pistola y rofle de plasma para una y puño con rifle de fusión para la otra), una de 10 devastadores con dos lanzamisiles y dos plasmas, predator con automático y bolters y dos dreads (modelo básico y otro con laser, misiles y venerable).

Mi táctica, la habitual: dejarlo tocado a tiros evitando el enfrentamiento directo al principio y luego hechare encima y rematar la faena. En este caso, que había que tomar 4 objetivos la táctica era especialmente indicada.

Por su parte había: canonesa con unidad de serafines, celestes en inmolator, tropas de asalto en rhino, hermanas en rhino y otro puñado a pie, una unidad con 4 bolters pesados, un inquisidor que no hizo nada en toda la partida y un eversor. Para rematar la lista un par de exorcistas.

A pesar de que los marcadores estaban distribuídos en la zona central de la mesa y a todo lo largo, en el flanco con menos cobertura sólo desplegaron algunas unidades de disparo y casi todo se centró en al flanco opuesto. En el primer turno las hermanas avanzaron a cubierto de sus vehículos mientras mis tropas de asalto se retrasan junto al capellán. En este turno hay algunas bajas (más por mi parte que por la suya) pero sin nada reseñable.

En el segundo turno sigue el punto muerto en el flanco duro (mi izquierdo) pero a cambio de unas pocas bajas recibidas me paso por la piedra 4 vehículos y unas cuantas hermanas.

Es en el tercer turno donde empiza la fiesta y las tropas de asalto de ambos comienzan a mover. A partir de este punto la partida se convierte en un concurso de tiro al pato por parte de mis unidades de tiro mientras el capellán dirige a las tropas de asalto masacrando unidad tras unidad (empezando por las serafinas y la canonesa que salieron huyendo y las cogieron), mientras las sororitas se pasaban los turnos gastando puntos de fe, a veces sin mucho éxito.

Finalmente, de los 4 marcadores tomé 3. Uno con los dos dreads, otro con las tropas de asalto y el capellán, y el último con el predator que salío disparado en el último turno para ello.

Como conclusiones podemos decir que, en mi opinión las hermanas empezaron a usar los actos de fe demasiado tarde. Es cierto que en cuerpo a cuerpo es más útil, pero si para cuando los usas ya estás muy mermado frente a un enemigo bastante entero vas a tener poco que hacer.

Por otra parte, el tipo de listas que venía manejando últimamente han ido dándome muy buenos resultados y ha mejorado mucho al meter el capellán con retros y los dos dreads (sorpresa total para mí, ya que hacía mucho que no usaba un dread, que nunca me daba resultado). Las escuadras de conbate hacen que se tenga una potencia notable a la hora de dar un contragolpe para desbaratar el ataque enemigo (previamente ablandado por las escuadras de tiro).

En fin, otra victoria para los hijos del León y una más que entretenida partida de sábado.

COMENTARIOS